sábado, mayo 27, 2006

II - Cómo el castigo fue benévolo con su víctima

El sueño de la razón produce monstruos, Goya


No sabía en que lugar se encontraba... altas columnas medievales, puertas con arcos... todo era un largo pasillo, con una puerta al lado de otra... parecía infinito...
El estaba acostado en el piso, que, curiosamente estaba cálido... caminó por ese pasillo que parecía no terminar nunca... iba observando las puertas, no sabía si abrirlas o no...
Caminó durante horas, pero le parecieron minutos... se decidió por un puerta en especial... no era como las demás... no... tenía algo que lo atraía... no pudo saber qué era...
Se acercó, su corazón latía como nunca, levantó su mano para tomar la argolla y tirar de la puerta hacia afuera y ver qué había adentro... sintió el frío metal de la argolla... miro hacia abajo, buscaba pensar en algo que lo aleje los pensamientos que le venían a la mente sobre lo que podría llegar a encontrar...
Hizo fuerza... nada... volvió a intentarlo... la puerta se mantuvo inmutable...
Cerró sus ojos nuevamente... ahora sí.. con todas sus fuerzas, se acercó, apoyó su cara a la puerta y se disponía a tirar para abrirla finalmente...
- Nooo!!!!!!!
El grito lo detuvo.. conocía esa voz... la conocía pero no sabía de dónde... giróo y la vió...
De pie al lado izquierdo del pasillo... parada en medio de la soledad... sí... pudo verla... hermosa como ella sola... la reconoció.... se acercó corriendo, la abarazó y la besó... ella puso resistencia, quizá por la sorpresa de la reacción de nuestro héroe...
Siguió besándola, pero la dama no abría la boca, entonces se dió cuenta de que ella no quería besarlo... la soltó.. pero la mujer no despego su boca de la de él.... seguía como pegado por una fuerza... la fuerza de ella...
La dama no despegaba los labios y él seguía con los ojos cerrados, disfrutando de ese beso a medias y compasivo (según supuso por la resistencia de la dama).
Después de un largo rato la bella mujer lo dejó libre... lo miró a los ojos, muy cerca de su cara.. dijo algo que no alcanzó a oir... solo movió los labios... sus ojos se llenaron de plomo, y agua de sal cayó...
Sí, amigos.. nuestro héroe llora... derrama sus lágrimas por el caso que nunca creyó que iba a ser juzgado... lágrimas hipócritas, que, aunque suene mal la palabra es verdad, porque él juró nunca derramar lágrima alguna por alguna dama...
La abrazó con todas sus fuerzas... la dama le correspondió en su abrazo...
Caminaron por el pasillo.. hablaron... recordaron el pasado... cuando fueron cómplices de la noche... recordaron opresiones que sufrieron por los altos dictadores del fruto de la madre tierra... recordaron las escapadas en los viejos callejones, donde los envolvía el llamado de los pulmones oprimidos...
Si.. nuestro héros es feliz... disfruta.. ríe y llora... sí, amigos... abraza a la dama, le susurra frases sordas e incoherentes.. pero es feliz... feliz.. como lo fue alguna vez...
Levantó la vista... vió un punto blanco al final del pasillo... ya no atendía a las garras de Cronos que lo amenazaban con tomarlo por desprevenido y subirle la presión... el punto se agrandaba.. quizás estaba llegando a la salida del pasillo.. se tranquilizó... ¿Qué mejor que una salida y disfrutar con ella toda la hermosura natural de este mundo?...
El punto se convertía en rectangulo... y devoraba todo.. nuestro héroe no tuvo ni tiempo de reaccionar... la luz lo envolvió...
Flotaba... esa era la sensación... se sentía entre la nubes... de a poco fue sintiendo algo detrás del cuello... como un adoquín donde estaba apoyada su cabeza...sintió que algo duro aparecía bajo su espalda... y la luz comenzó a desvanecerce... de a poco.. de a poco...
Abrió los ojos... se iluminó todo... estaba acostado a orillas del camino azul... miro a su costado en busca de la dama que tanto anhelaba.. la dama del mar que había llegado hasta su tierra para sacarlo de la sequedad de su mundo... no la encontró... juntó sus rodillas y puso su cara entre sus palmas.. no podía ser que no hubiera ocurrido nada de todo eso.. la felicidad, desvanecida por un capricho de Morfeo.. intentó dormir otra vez.. quizá su mente podía continuar el sueño... su feliz sueño... su ilusión hecha realidad... no pudo... Morfeo ya había partido hacia otro puerto en busca de más víctimas de su bostezo...
Se tomó la cabeza... no podía creer la crueldad de esa estúpida función de la mente... la estupidez de plasmar ilusiones en el aire... quiso convencerse de que todo fue real, de que en realidad lo que estaba ocurriendo ahora era un sueño... pero no... la barrera ya se había delimitado totalmente y ya se había dado cuenta de que esa realidad era la real... derramó lagrimas otra vez... por primera vez en el mundo real... todo lo que por un momento fue su mayor felicidad se había terminado... gritó... maldijo... lloró a gritos... no podía entender como la mente se autoflagela de ese modo... Una ironía... la peor... su más deseada ilusión se había hecho realidad, pero en un segundo se convirtió en su peor tortura... al darse cuenta de que la realidad es dura... y muchas veces es preferible vivir dormido... pero real es eterno, y los sueños son efímeros...
Se levantó.. miró al cielo con los ojos cerrados... sintió una gota que le caía... maldijo una vez más... no podía ser que hubiera tenido a la dama, si a ella, la niña cuyo nombre pronuncia el mar, la dama que... que... que...
¿Qué había pasado?... se encontraba parado mirando hacia arriba... sintió una gota que caía.. buscó refugio en un viejo árbol que estaba cerca del camino.. el camino azull...
Ese camino que sabía que tenía que seguir... pero no sabía por qué...
Pensó como había llegado a esa situación... aparecer de repente parado y mirando hacia arriba... quizá había estado mirando la tormenta, intentando calcular cuánto faltaba para que comenzara a llover... se acurrucó... abrazó sus rodillas... y apoyó su mentón en ellas... sí... mañana caminaría lo suficiente como para avanzar el doble de este día... aunque todo era suposición.. nunca supo cuanto avanzaba por día.. quizás había estado detenido en ese mismo lugar hacía horas, días, años...
La llovizna era muda.. ni un solo ruido... pero a lo lejos sintió un ruido... levantó la cabeza... agudizó el oído... sí... un mar... agua... olas... sintió el ruido... lo disfrutó... se paró para seguir camino... pero sus piernas se negaron a avanzar... quizás había caminando todo el día... no lo recordaba... volvió a su posición anterior... después de unos segundos volvió a escuchar el nombre del mar... pero esta vez no fue el mismo sonido... esta vez el mar pronunció un nombre... un nombre que conocía pero no recordaba de dónde...
Así, amigos míos, nuestro héroe vio cómo su castigo se convirtió en su anestesia.. adormeció su locura por darse cuenta de la dura realidad... la dama no estaba... pero su castigo supo aplacar otro castigo peor, el autocastigo... ése que la mente cree que es lo mejor, pero se esfuma al despertar...

3 comentarios:

islanube dijo...

Brrrrrrr, tus relatos me dan escalofríos. Muy buenas imágenes en las descripciones, aunque me dan ganas de salir corriendo, jajajajaja

Sir Patrick dijo...

Excelente! los dos primeros capitulos me atraparon.

Anónimo dijo...

casi a ratos sentia el calor caer sobre mi piel, pero no me incomodaba llevaba un buen rato soportandolo y esa no era mi mayor preocupacion, mis pies se afianzaron sobre la dura costra de piedra y mis dedos dentro del calzado parecieron ser una sola pieza, el aire reboto en mi rostro con un dulce aroma levantando mi pelo y supe que era el momento...
Anonimo...